Es un tema tan importante que vivimos con nuestros hijos. En mi caso Valentina dejó el pañal definitivamente al año y siete meses; en cambio Ellie, que tiene dos años y siete meses, está en el proceso.
Es distinto para cada niño, pero les llega su momento. Dejan el pañal cuando ya se sienten preparados. Se estima que es entre los dos y tres años. Puede durar un poco más. Siento que ha sido más difícil en la noche; ya que están tan felices durmiendo, que olvidan ir al baño.
Cada niño tiene su propia evolución, presentando ciertas señales:
1. Quiere ir al baño 🚽 y se quita el pañal
2. Cuando quiere orinar o defecar, se aparta o se agacha
3. Dice “caca”, “orines” o “baño”
4. Nos imita cuando vamos al baño
5. El pañal amanece seco. Aguanta toda la noche
Sin embargo, no hay que premiarlo si avisa para hacer sus necesidades, no compararlo con otros niños que lo hicieron antes o sí retrocede en lo avanzado no etiquetarlo de “cochino”, tampoco castigarlo, ya que este proceso es importante tener mucha paciencia.
Para ayudarlos en el proceso podemos:
1. Comprar un orinal o bacinilla pequeña
2. Familiarizarlo con el inodoro
3. Colocarle ropa sencilla y fácil de bajar
4. Preguntar constantemente si quiere ir al baño
5. Sí empezó en el pañal, que termine en el orinal
Debemos tener claro que una vez finalizado este periodo en la vida de nuestros hijos, puede retroceder en lo aprendido y volver al pañal, pero va a ser más fácil inicial nuevamente el proceso, ya que el niño sabe a lo se enfrenta. Esto puede suceder por diferentes razones como un nuevo hermanito, cambio de casa o el ingreso al sistema educativo.
Nos vemos pronto,
Meli Chacón ❤️

Comentarios
Publicar un comentario